Cómo organizar los turnos de reservas de tu restaurante.
El aforo físico no es siempre el número de plazas que conviene vender a la vez. Para configurar las reservas necesitas combinar mesas, duración de la comida, ritmo de cocina y margen para incidencias. Empieza por un servicio real, no por el máximo teórico.
49 €/mes + IVA · 30 días gratis · sin tarjeta ni permanencia
Equipo de Qomanda · Publicado y revisado el 30 de septiembre de 2026
1. Separa capacidad física y capacidad de servicio.
Anota las mesas y sus plazas, pero también cuántas personas puedes atender con el equipo que trabaja ese turno. Una terraza con 20 plazas no aporta esa misma capacidad si no puedes cubrirla con personal o si la climatología la cierra.
Ejemplo orientativo: si hay 40 plazas físicas y necesitas reservar margen para grupos, incidencias y clientes sin reserva, puedes empezar ofreciendo menos plazas online. La cifra concreta debe salir de tu servicio y de tus reservas comprometidas; no existe un porcentaje universal.
2. Reparte las llegadas según el ritmo de cocina.
Si todas las mesas reservan a las 21:00, la sala puede sentarlas, pero cocina recibe muchos pedidos a la vez. Distribuye las entradas en intervalos compatibles con la preparación, la recepción y el tamaño de los grupos.
Compara una cena con llegadas concentradas y otra con entradas repartidas. Observa el tiempo hasta el primer plato y las esperas de los grupos. No reduzcas los intervalos solo porque queden plazas: la capacidad de producción también cuenta.
3. Calcula las duraciones con margen.
Mide cuánto tiempo permanece ocupada una mesa en servicios comparables. Separa comidas rápidas, menús largos y grupos cuando tu operativa lo requiera. El cambio de mesa también necesita limpieza, montaje y recepción.
Si una mesa entra a las 13:30 y calculas 90 minutos de ocupación más 15 de preparación, una segunda reserva a las 15:00 puede solaparse: el punto de partida del ejemplo sería 15:15. Son cifras de ejemplo, no una regla para todos los restaurantes.
4. Revisa excepciones y prueba antes del fin de semana.
Repasa festivos, eventos, cierres y cambios de horario antes de publicar disponibilidad. Comprueba el plano y las reservas futuras para detectar mesas comprometidas que no hayas tenido en cuenta.
En Qomanda puedes revisar turnos, aforo, plano y cronograma. Haz pruebas en un día abierto, uno cerrado y un turno completo. Después de los primeros servicios, ajusta la configuración con los tiempos que has observado y comunica el cambio al equipo.
Antes de dar el paso.
Lo que suelen preguntarnos los restaurantes que se plantean cambiar. Sin letra pequeña.
No necesariamente. Decide según la capacidad real de tu equipo y el espacio que quieras mantener para grupos, incidencias o clientes sin reserva.
Compruébalo con las reservas de tu restaurante.
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