Reservas online

Cómo funciona un sistema de reservas online en un restaurante

Qué piezas tiene un sistema de reservas online, qué pasa desde que el cliente reserva hasta que se sienta y cómo ponerlo en marcha en tu local en una semana.

Software real. Datos de demostración.

Qué es un sistema de reservas online y qué piezas tiene

Un sistema de reservas online permite al cliente reservar mesa desde el móvil, a cualquier hora, y deja esa reserva apuntada donde tu equipo prepara el servicio. La diferencia con un formulario de contacto está detrás: el formulario manda un correo y alguien tiene que comprobar si queda sitio; el sistema consulta la disponibilidad que has configurado y solo ofrece las horas que puedes atender.

Visto desde la sala, cualquier sistema de gestión de reservas tiene estas piezas:

PiezaQué haceQué revisar
Página o widget de reservasLo que ve el cliente: fecha, hora, comensales y datos.Que funcione en móvil y no ofrezca días cerrados.
Reglas de disponibilidadTurnos, intervalos, aforo, duración de mesa y límite de grupo.Que salgan de un servicio real, no del máximo teórico.
Libro de reservasLa lista de cada día con el estado de cada reserva.Que también entren ahí las reservas por teléfono.
Plano de salaLas mesas, sus plazas y lo que está ocupado.Que el equipo reconozca el local al abrirlo.
ComunicacionesConfirmación, recordatorio, cambios y cancelaciones.Qué se envía solo y qué hace una persona.
Ficha de clienteHistorial, notas, alergias y etiquetas.Qué datos necesitas de verdad.

Si las piezas comparten datos, una cancelación aparece en el libro, el plano refleja la mesa libre y el siguiente turno sabe qué ha pasado. Si cada una vive en un sitio (cuaderno, chat, portal y Excel), alguien hace de pegamento. Suele ser el encargado a las nueve de la noche.

Para comparar proveedores tienes la guía para elegir software de reservas. Si quieres ver cómo lo resolvemos nosotros, el sistema de reservas online de Qomanda reúne motor, libro y plano de sala en el mismo panel.

La página de reservas: enlace público o widget en tu web

Es la parte visible del sistema. Hay dos formas de crear una página de reservas online, y no se excluyen:

  • Enlace público. Una dirección propia del restaurante que abre el formulario. Vale para el botón de la web, la ficha de Google, la biografía de Instagram o una respuesta por WhatsApp, sin tocar código.
  • Widget integrado. El mismo formulario dentro de tu web, con un iframe. El cliente reserva sin salir de tu página. En WordPress basta un bloque de HTML personalizado.

En Qomanda tienes las dos, con color de acento ajustable y fondo transparente si tu diseño lo pide. La guía para integrar el widget de reservas en tu web incluye el generador del código.

Qué ve el cliente

Cuatro momentos: fecha, hora y comensales, datos de contacto y confirmación. Cada campo de más es un sitio donde alguien puede dejarlo a medias. Pide lo que necesitas para atender la reserva y deja el resto para la ficha.

Idiomas

El motor de Qomanda está en 39 idiomas y detecta el del dispositivo: quien tiene el móvil en alemán ve el formulario en alemán. Revisa igualmente cómo se muestran en otro idioma los textos que escribes tú, como la política de cancelación o las condiciones para grupos.

Última prueba, en un móvil sin sesión iniciada: el botón de reservar se ve a la primera, el formulario cabe a lo ancho y una fecha cerrada no ofrece horas.

Reglas de disponibilidad: turnos, aforo, duración y grupos

Es la parte que menos se ve y la que más problemas evita. El sistema no sabe cómo trabaja tu cocina: aplica tus reglas. Si están mal, ofrecerá tan tranquilo seis mesas a las 21:00 que la cocina no puede sacar a la vez.

Turnos e intervalos

Define qué días abres, qué turnos publicas y cada cuánto se puede entrar, por ejemplo cada 15 o 30 minutos. Los intervalos reparten las llegadas; sin ellos, las entradas se amontonan en las horas más pedidas.

Aforo online frente a aforo físico

No tienes por qué vender todo el local por internet. Puedes guardar mesas para clientes de paso, habituales que llaman o imprevistos. Revisa ese reparto por día: un martes no se llena como un sábado.

Duración de la mesa

Para saber cuándo vuelve a quedar libre una mesa, el sistema necesita saber cuánto dura. Ejemplo ficticio: si una mesa de dos suele estar ocupada 90 minutos y necesita 10 para montarla de nuevo, la pareja que entra a las 20:30 la deja libre para otra reserva a partir de las 22:10. Mide tus tiempos en servicios reales.

Grupos, cierres y excepciones

Un grupo de diez ocupa varias mesas, llega a la vez y pide a la vez. Fija un máximo de comensales online y, por encima, pide que llamen para cerrarlo con una persona. Revisa festivos, eventos privados y vacaciones antes de cada temporada, y haz una reserva de prueba en una fecha cerrada. La guía para organizar turnos y aforo tiene más ejemplos de cálculo.

En Qomanda, el motor trabaja con la disponibilidad que configuras (días abiertos, turnos, intervalos y límites de comensales) y la conecta con el plano de sala y sus aforos.

Qué pasa cuando el cliente reserva online

El recorrido de una reserva, de la pantalla del cliente a la mesa:

  1. Elige fecha, hora y comensales. Solo ve lo que encaja en tus reglas.
  2. Deja sus datos. Nombre, contacto y lo que hayas decidido pedir: una alergia, una trona, una celebración. Si hay garantía con tarjeta, aquí acepta la política.
  3. La reserva entra en el libro con su estado: pendiente o confirmada.
  4. Confirmación. El cliente recibe los datos exactos. Si la reserva necesita revisión, como un grupo, tiene que quedarle claro que aún no está confirmada.
  5. Recordatorio. En Qomanda, los recordatorios automáticos por email están incluidos; los SMS, con opción de confirmar o cancelar, son un extra por uso.
  6. Cambio o cancelación. Se modifica la reserva original, no se crea otra, y se vuelve a comprobar la capacidad si cambia el grupo. Un hueco liberado puede ir a la lista de espera.
  7. Llegada y servicio. La reserva pasa por llegada, sentada y cuenta solicitada, y queda en el historial del cliente, también si no se presentó.

Tienes los textos de cada mensaje en la guía para confirmar y cancelar reservas de restaurante. Antes de abrir al público, haz una reserva de prueba con tu móvil y recorre los siete pasos.

Garantía con tarjeta y no-shows

Hay sistemas que permiten pedir una garantía al reservar, con tres fórmulas: retener la tarjeta, cobrar solo si el cliente no se presenta o cobrar un prepago. En Qomanda puedes usar los tres modos. El cobro va por Stripe a la cuenta de tu propio restaurante, sin pasar por Qomanda, y Stripe aplica sus tarifas. El umbral lo decides tú.

Pedir tarjeta siempre añade un paso a cada cliente. Tiene más sentido en grupos grandes, noches de fin de semana, fechas señaladas y clientes que ya te han fallado; para el resto, empieza por el recordatorio. La política (importe, plazo para cancelar sin cargo, retrasos) tiene que verse antes de reservar. Y antes de cobrar una ausencia, comprueba que no avisó por otro canal. Más en la guía para reducir no-shows y en la gestión de no-shows con fianzas y recordatorios.

Libro de reservas y plano de sala: la parte que usa el equipo

Si la página de reservas es el escaparate, el libro es la trastienda.

La vista del día sirve para trabajar: quién viene, a qué hora, cuántos son, qué notas lleva y en qué estado está. La del mes sirve para prepararse: fines de semana llenos, grupos y días en que reforzar la plantilla. En Qomanda tienes las dos, y la del día reúne reservas, plano y cronograma del turno.

Consulta el ejemplo de libro de reservas online de un turno: muestra con datos ficticios cómo interpretar un cambio de comensales, una cancelación y una petición pendiente. Puedes practicar después con la plantilla Excel gratuita de esa misma página.

Una lista te dice quién viene; el plano, dónde se sienta. Dibuja las mesas con sus plazas, separa sala y terraza y numera como lo dice el equipo en voz alta. Una mesa libre en el plano no siempre se puede vender: contrástala con el cronograma. Más en gestión de mesas y plano de sala.

Gestión de reservas en restaurantes con varias personas

Una app para gestionar reservas solo funciona si todos la usan igual. Acordad quién confirma las pendientes, quién atiende cambios durante el pase y cómo se marca una llegada. Cambia el estado cuando ocurre, no al cerrar: así quien entra a las once ve la sala real. El panel de Qomanda funciona en el navegador del móvil, la tablet y el ordenador, en tiempo real y con varios usuarios por restaurante.

Teléfono, Google, Instagram y WhatsApp en el mismo sistema de reservas

El error más caro de cualquier aplicación para gestionar reservas de restaurante es tener dos libros: el del sistema para las reservas online y el cuaderno para las del teléfono. Tarde o temprano, la misma mesa se vende dos veces. Regla: toda reserva aceptada se apunta en el mismo libro de reservas digital antes de colgar o de contestar el mensaje.

En Qomanda, las reservas telefónicas se introducen en el panel con fecha, hora, comensales y datos del cliente, junto a las del motor. Si no llegas a todas las llamadas, hay un bot de voz que coge reservas por teléfono, como extra opcional facturado por minuto.

  • Google. En el Perfil de Empresa puedes añadir tu propio enlace de reservas. Es distinto de Reserva con Google a través de un proveedor: pegar la URL de Qomanda no activa esa integración.
  • Instagram. Pon el enlace público donde tu cuenta lo permita y pruébalo desde el navegador de la propia aplicación. Si alguien pide mesa por mensaje, mándale el enlace o apunta tú la reserva.
  • WhatsApp. Compartir el enlace es manual; Qomanda no tiene integración nativa de WhatsApp. Si confirmas por conversación, registra la reserva en el libro.
  • Portales. Pueden traerte clientes nuevos. Si los mantienes, decide qué plazas ofrece cada uno para no publicar dos disponibilidades sobre las mismas mesas.

Los pasos de cada canal están en la guía de reservas desde Google, Instagram y WhatsApp. Pasadas unas semanas, la analítica de Qomanda te muestra el origen de las reservas (motor propio, teléfono o redes) junto a los no-shows y la ocupación.

Fuentes: reservas a través de un proveedor y enlaces de empresas locales, Ayuda de Perfil de Empresa de Google, consultadas el 21 de octubre de 2026. Las opciones dependen del perfil y del país.

Datos del cliente y RGPD en un sistema de gestión de reservas

Cada reserva recoge datos personales: como mínimo, un nombre y un contacto. Cuatro puntos prácticos:

  1. Pide solo lo necesario. El RGPD exige datos adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario para sus fines (art. 5.1.c). Para una reserva sueles tener bastante con nombre, contacto, fecha, hora y comensales.
  2. Informa al reservar. Al recoger los datos tienes que facilitar, entre otras cosas, quién eres, para qué los usas, con qué base jurídica y a quién se comunican (art. 13). Lo sencillo: un enlace visible a tu política de privacidad junto al formulario.
  3. Separa la reserva del marketing. Gestionar la reserva que el cliente pide puede apoyarse en la ejecución de un contrato o en medidas precontractuales a petición suya (art. 6.1.b). Enviarle promociones por correo electrónico o un medio equivalente requiere, según la LSSI, que lo haya solicitado o autorizado expresamente, salvo una excepción limitada para clientes previos y productos similares, con forma sencilla y gratuita de oponerse (art. 21). Pide ese permiso con una casilla aparte y sin marcar: las casillas ya marcadas no valen como consentimiento (considerando 32 del RGPD).
  4. Cuida las notas sensibles. Una alergia es información sobre la salud, y el RGPD define los datos de salud de forma amplia (art. 4.15). Anota lo justo para servir con seguridad y confírmalo con el cliente en cada visita.

En Qomanda, el restaurante es el responsable del tratamiento y Qomanda el encargado, con acceso restringido por cuenta de restaurante. Cada ficha tiene opción de supresión y puedes exportar tu base en CSV cuando quieras. El RGPD pide que esa relación se rija por un contrato u otro acto jurídico (art. 28.3): pídelo a cualquier proveedor. El CRM sirve para atender (historial, notas, etiquetas y 14 alérgenos), no para campañas de email; para eso necesitarás otra herramienta y su propio consentimiento.

Esta sección es orientativa y no sustituye a tu asesor de protección de datos. Fuentes: Reglamento (UE) 2016/679, RGPD (BOE) y Ley 34/2002, LSSI (BOE).

Cuánto cuesta un software de reservas: comisión o cuota fija

ModeloCómo se calculaQué preguntar
ComisiónUn importe por comensal o por reserva, a veces solo en ciertos canales.Qué canales cobran, si cuenta personas o reservas y si hay cuota además.
Cuota fijaUn importe mensual por local, reserves lo que reserves.Qué incluye, qué se cobra por uso y si hay permanencia.

Para comparar, pasa los dos a la misma unidad. Ejemplo ficticio: 300 reservas al mes con 2,5 personas de media son 750 comensales; con una comisión supuesta de 2 € por comensal, 1.500 € al mes antes de impuestos. Con cuota fija pagas lo mismo con 300 que con 600 reservas, más los extras que uses. Haz la cuenta con tus números en la calculadora de ahorro en comisiones.

Una comisión no siempre es mal negocio: si un portal te trae clientes que no tendrías, parte de lo que pagas es captación. Otra cosa es pagar por quien ya te buscaba por tu nombre. Lo explicamos en software de reservas sin comisiones por comensal.

Qomanda usa cuota fija: 49 €/mes + IVA por restaurante, sin comisión por comensal ni por reserva, con motor, libro, plano y CRM incluidos. Aparte van SMS y bot de voz (por uso), las tarifas de Stripe si cobras fianzas y el módulo Comandas. Desglose en precios y extras de Qomanda.

Plan para poner en marcha tu sistema de reservas online en una semana

Un guion orientativo para pasar del cuaderno, o de otro proveedor, sin desordenar la semana. El tiempo real depende de tu local y de tus datos.

  1. Día 1. Inventario. Mesas y plazas, turnos, canales por los que entran hoy las reservas y todas las reservas futuras comprometidas.
  2. Día 2. Plano y turnos. Dibuja sala y terraza y configura días, turnos, intervalos y aforo online. Empieza prudente: es más fácil abrir plazas que deshacer reservas.
  3. Día 3. Reglas y mensajes. Máximo de comensales online, grupos, garantía y en qué casos, política de cancelación, confirmación y recordatorio.
  4. Día 4. Página de reservas. Enlace público o widget en tu web. Prueba en móvil una fecha abierta, una cerrada, un turno completo y un grupo por encima del máximo.
  5. Día 5. Datos y equipo. Pasa las reservas futuras al libro nuevo e importa clientes si vienes de otro sistema. Decide quién confirma y quién atiende el teléfono, y que cada persona meta una reserva de prueba.
  6. Día 6. Canales. Cambia el enlace en Google, Instagram y la web. Si mantienes otro motor o un portal, decide qué disponibilidad manda en cada fecha.
  7. Día 7. Primer servicio. Trabaja un servicio entero con el libro nuevo. Al cerrar, revisa qué entró, por qué canal y qué falló, y ajusta intervalos, duraciones o aforo.

Con el sistema de reservas online de Qomanda puedes hacer este recorrido durante los 30 días de prueba, sin tarjeta y sin permanencia, e importar clientes desde un CSV compatible. Si vienes de otro proveedor, revisa antes qué campos puedes exportar: un CSV de contactos no traslada todo el histórico de reservas.

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta.

Qué piezas tiene un sistema de reservas online, qué pasa desde que el cliente reserva hasta que se sienta y cómo ponerlo en marcha en tu local en una semana.

Es una herramienta que permite al cliente reservar mesa desde una web o un enlace, a cualquier hora, y que guarda la reserva en un libro compartido con el equipo. A diferencia de un formulario de contacto, consulta la disponibilidad que has configurado (turnos, aforo, duración de mesa y tamaño de grupo) y solo ofrece las horas que puedes atender. Suele incluir confirmación, recordatorios, plano de sala y ficha de cliente.

Prueba el recorrido con las reservas de tu restaurante.

49 €/mes + IVA por restaurante · 30 días sin tarjeta · SMS y voz por uso · Comandas opcional aparte