Todo tu servicio, en un panel.
Reservas, sala, clientes y números trabajando sobre el mismo dato. Aquí lo abrimos módulo a módulo, con capturas reales del panel — no maquetas. Sin plugins, sin cuentas sueltas, sin comisiones por comensal.

El pase entero, en una pantalla.
La lista del servicio y el plano de sala, lado a lado, sobre el mismo dato. Sientas, cambias de mesa y cierras cuentas sin cambiar de pestaña ni perder de vista quién falta por llegar.
Lista y plano, un solo dato
01Lo que tocas en la lista se mueve en el plano. Sin dos verdades que cuadrar.
Estado de cada mesa a la vista
02Confirmada, sentada, cuenta pedida. El color te dice cómo va la sala sin preguntar.
Todo el pase sin cambiar de pantalla
03Sientas, mueves y cierras desde el mismo sitio. La cabeza en la sala, no en el software.

Tu propio motor. Cero comisiones.
El cliente reserva directo en tu web con un widget que es tuyo — no un portal que se queda una parte. Cada reserva entra en el panel al instante, con sus datos, y sin pagar nada por comensal.
0 comisiones por comensal
01Reservan mil o reservan diez: pagas lo mismo. El margen de cada mesa se queda en casa.
En tu web, con tu nombre
02El widget vive en tu dominio. El cliente reserva contigo, no con un portal intermediario.
Entra directo al panel
03Cada reserva cae en la vista Día con sus datos. Nada de exportar ni copiar a mano.

Cada cliente, con su historia.
Quién viene, cuántas veces, qué pidió y qué no puede comer. La ficha se llena sola con cada reserva, así que reconoces al habitual y cuidas la alergia sin depender de la memoria de nadie.
Historial que se llena solo
01Cada visita queda registrada. Sabes si es su primera vez o la vigésima antes de sentarle.
Alergias y notas siempre a mano
02Lo que no puede comer y cómo le gusta la mesa, en su ficha. La sala entera lo ve.
Habituales y no-shows, marcados
03Distingues al cliente de siempre del que te dejó plantado. Cuidas a uno, vigilas al otro.

Los números que sí decides mirar.
Ocupación, comensales, no-shows y de dónde vienen tus reservas, sin montar una hoja de cálculo. Ves qué días aprietas, qué falla y cuánto pesa cada canal — para decidir con dato, no con corazonada.
Ocupación y comensales reales
01Cuánto se llenó, cuánta gente entró y qué mesas sobraron. La foto exacta de cada servicio.
No-shows, medidos
02Cuántas mesas se quedaron vacías y cómo baja con los recordatorios. El agujero, en números.
De dónde vienen tus reservas
03Web, teléfono, walk-in. Sabes qué canal te trae mesas y cuál solo te da trabajo.

Dibuja tu sala tal y como es.
Colocas mesas, barras y zonas arrastrando, con la capacidad y la forma reales de cada una. El plano que dibujas es exactamente el que usas durante el servicio para sentar a cada reserva.
Editor de arrastrar y soltar
01Mueves cada mesa con el dedo. Sin cuadrículas rígidas ni configuraciones eternas.
Zonas y capacidad por mesa
02Terraza, salón, barra, reservado. Cada mesa con su aforo y su forma real.
El mismo plano en la vista Día
03Lo que dibujas aquí es lo que ves en servicio. Un solo plano, sin dos verdades.

Un mes entero de un vistazo.
El calendario te enseña cómo respira tu restaurante día a día: qué noches se llenan, cuáles flojean y dónde queda hueco. Abres cualquier fecha y bajas al detalle del servicio sin perderte.
Ocupación por día
01Cada fecha marca cómo va de llena. Ves de un vistazo dónde aprietas y dónde sobra sala.
Días fuertes y flojos
02Detectas el patrón de tu semana sin hojas de cálculo: cuándo empujar y cuándo descansar.
Un clic hasta el detalle
03Pinchas una fecha y aterrizas en la vista Día de ese servicio, con su lista y su plano.

Clientes contentos en reseñas de Google.
Después de cada visita, Qomanda pregunta al cliente qué tal fue. Si la valoración es alta, le invita a dejar reseña en Google; si es baja, ese aviso se queda contigo para arreglarlo antes de que salga fuera.
Encuesta automática tras la visita
01Sale sola cuando el cliente se va. Tú no persigues a nadie ni pides el favor a mano.
Umbral que impulsa la reseña
02Por encima de tu nota mínima, invita a reseñar en Google. Debajo, se queda dentro.
El feedback flojo, para ti
03Lo negativo llega a tu panel, no a tu ficha pública. Lo arreglas antes de que se vea.

Confirmaciones y recordatorios que salen solos.
Cada reserva recibe su confirmación y su recordatorio por email sin que nadie los escriba. Menos huecos de última hora, menos no-shows y menos tiempo al teléfono repitiendo lo mismo.
Confirmación al reservar
01En cuanto entra la reserva, sale el email con día, hora y comensales. Sin llamadas.
Recordatorio antes del servicio
02El cliente recibe su aviso a tiempo. La reserva deja de ser una duda en tu agenda.
Menos no-shows, medidos
03El recordatorio recorta las mesas vacías, y la analítica te enseña cuánto ha bajado.

Pon las reglas de tu casa.
Defines turnos, aforo por franja y duración de mesa según cómo trabaja tu cocina. El motor solo ofrece lo que de verdad puedes servir, así que la sala nunca se satura por encima de lo que aguantas.
Aforo por franja
01Limitas cuántos comensales entran a cada hora. La cocina nunca recibe más de lo que da.
Duración de mesa
02Ajustas cuánto ocupa cada reserva para que las mesas roten sin agobiar al cliente.
Turnos a tu medida
03Comida, cena, pases o servicio continuo: montas las franjas como trabaja tu casa.
Antes de dar el paso.
Lo que suelen preguntarnos los restaurantes que se plantean cambiar. Sin letra pequeña.
49 €/mes por restaurante, con 14 días gratis para probarlo con tus reservas reales. Sin permanencia: si un mes no te compensa, lo cancelas y ya está. Tampoco cobramos comisión por comensal ni por reserva, así que el precio no sube porque llenes más mesas. Un solo importe fijo y predecible.
Llena tu sala.
Nosotros ponemos el resto.
Migramos tu restaurante contigo y te acompañamos en el arranque. Tú te ocupas del pase; del software nos ocupamos nosotros.
49 €/mes · sin comisiones · 14 días gratis · cancela cuando quieras